La actual temporada de estiaje y las elevadas temperaturas están generando complicaciones para los ganaderos en la región de la Costa de Oaxaca, principalmente en la comercialización y exportación de ganado. Según Antonio Mondragón Cruz, presidente de la Unión Ganadera Regional de la Costa de Oaxaca (UGRCO), la falta de lluvias ha provocado una disminución en la disponibilidad de forraje en los ranchos y potreros, lo que dificulta mantener el peso adecuado de los animales para su venta.
La escasez de pasto obliga a los ganaderos a aplazar la venta de sus animales, esperando la temporada de lluvias para que estos recuperen peso y alcancen un precio de mercado más favorable. Esta situación se suma a los desafíos que enfrenta el sector ganadero de la región.
Adicionalmente, la presencia de la plaga del gusano barrenador en el sureste mexicano ha impulsado un aumento en el precio del kilogramo de becerro. Sin embargo, el peso reducido de los animales debido a la sequía limita la capacidad de los productores de la Costa de Oaxaca para aprovechar esta alza de precios.
A pesar de las dificultades, este año no se han registrado muertes de ganado directamente atribuidas al estiaje o las altas temperaturas, a diferencia del año anterior, cuando se reportó la pérdida de alrededor de 70 cabezas. Los productores han implementado medidas preventivas, como la elaboración de silos y pacas de forraje, aunque muchos han comenzado a reportar la disminución de sus reservas. Algunos ganaderos también han informado sobre la reducción en los niveles de agua en los pozos utilizados para la agricultura y la ganadería, lo que ha requerido el traslado de agua a los ranchos y potreros.

