La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO), en colaboración con fuerzas de seguridad federales y estatales, ha puesto en marcha la “Operación Sable” con el objetivo de combatir la creciente inseguridad en diversas regiones del estado. La iniciativa responde a la identificación de una problemática significativa: la penetración de grupos delictivos en las corporaciones de seguridad municipales.
El fiscal general de Oaxaca, Bernardo Rodríguez Alamilla, declaró que la “Operación Sable” busca fortalecer la integridad de las estructuras de seguridad a nivel municipal. El enfoque principal consiste en asegurar que los elementos policiales no mantengan vínculos con organizaciones criminales, una situación que, según las autoridades, compromete la seguridad ciudadana. La estrategia se basa en un análisis exhaustivo de información de inteligencia criminal, que ha permitido intervenir en municipios donde se sospecha que policías y centros de control (C2) están comprometidos con el crimen organizado.
La “Operación Sable” ha arrojado resultados concretos en los municipios donde se ha implementado. En Putla Villa de Guerrero, se procedió al arresto de cuatro agentes de la policía municipal y se confiscó un arsenal no autorizado, compuesto por escopetas, armas cortas y armas blancas. El control del C2 local, que administra más de 50 cámaras de vigilancia, fue transferido al C4 estatal tras detectarse la existencia de “cámaras espejo”, lo que indicaba que la información de seguridad era compartida con individuos externos al municipio. Esta situación también se había manifestado en Pinotepa Nacional, Santa María Huatulco y Juchitán de Zaragoza. En Pinotepa, una intervención el 11 de agosto culminó con la detención de ocho personas, incluyendo a dos responsables del C2, quienes operaban con cinco cuentas espejo, excediendo el límite permitido por las autoridades.
Adicionalmente, el fiscal Rodríguez Alamilla destacó el éxito a largo plazo del operativo en la región del Istmo de Tehuantepec, que ha resultado en la detención de más de 75 personas hasta la fecha. Estas cifras, según la FGEO, evidencian el impacto positivo de la “Operación Sable” en la desarticulación de estructuras criminales en la región. Existe una preocupación por la posible incursión de grupos delictivos procedentes del estado de Guerrero, particularmente en la región de la Costa. Esta amenaza es una de las principales razones detrás de la implementación del operativo en Putla y Pinotepa, con el objetivo de prevenir que estas organizaciones se establezcan en territorio oaxaqueño y establezcan alianzas con grupos locales ya existentes.
El fiscal general concluyó instando a todos los municipios a operar dentro del marco legal. Advirtió que la “Operación Sable” es una estrategia interinstitucional, respaldada por el gobierno federal, que se continuará aplicando donde sea necesario, según la información de inteligencia disponible, con el objetivo primordial de restablecer la seguridad y el orden en Oaxaca.

