Un informe reciente de los Servicios de Salud de Oaxaca revela que una porción significativa de la población, aproximadamente el 95%, presenta algún tipo de afección bucodental, ya sea caries o enfermedad periodontal. La falta de atención a los síntomas iniciales de estos problemas puede derivar en complicaciones serias, incluyendo la pérdida de piezas dentales. Los profesionales de la odontología resaltan la importancia de la consulta regular para la prevención y el tratamiento oportuno.
Las estadísticas del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Patologías Bucales (SIVEPAB) de 2012 indican que la caries severa afecta a un tercio de los niños que acceden a los servicios de salud. Esta patología crónica es particularmente común en las primeras etapas de la vida, impactando a más del 60% de los niños y adolescentes. Entre los adultos, la prevalencia de problemas bucodentales alcanza el 94.9%. Estos datos subrayan la necesidad de implementar medidas preventivas y educativas dirigidas a todos los grupos etarios.
Los especialistas en salud bucal asocian la alta incidencia de caries con hábitos alimenticios poco saludables, caracterizados por un elevado consumo de azúcares, sumado a una higiene bucal deficiente y a las dificultades de acceso a servicios odontológicos, especialmente en comunidades rurales. Las campañas de prevención impulsadas por el sector salud se enfocan en la promoción del cepillado dental, el uso de hilo dental y enjuagues bucales, así como en la disminución del consumo de azúcares refinados y productos de confitería.
Sin embargo, persisten desafíos en la educación y la concienciación sobre la salud bucodental, especialmente en áreas con menor cobertura de servicios médicos. Los odontólogos enfatizan la importancia de fomentar la prevención desde la infancia como una estrategia clave para reducir la incidencia de caries y mejorar la calidad de vida de la población. La visita periódica al odontólogo, al menos dos veces al año, permite la detección temprana y el tratamiento adecuado de problemas bucodentales.
Se recomienda establecer hábitos de higiene oral desde las primeras etapas de la vida, reducir el consumo de azúcares, evitar el tabaquismo y cepillarse los dientes al menos tres veces al día. Estas medidas contribuyen a disminuir el riesgo de caries, halitosis, dolor y pérdida de dientes. Las mujeres embarazadas y las personas con enfermedades crónicas, como diabetes o problemas cardíacos, deben extremar los cuidados bucodentales y realizar controles dentales más frecuentes para prevenir complicaciones. El uso adecuado de pastas dentales y enjuagues bucales complementa el cepillado y contribuye al control de la placa bacteriana.

