En Oaxaca, un grupo de choferes de transporte público se manifestó este lunes en respuesta a la implementación de la nueva Ley de Movilidad. Los manifestantes argumentan que las recientes modificaciones a la legislación afectan su derecho al trabajo y que no fueron tomados en cuenta durante el proceso de reforma. La protesta se llevó a cabo en la vía pública, donde los choferes expresaron su preocupación por las implicaciones de la nueva ley en sus fuentes de ingreso.
La manifestación ha puesto de relieve diversas problemáticas relacionadas con el servicio de transporte público en la región. Se han suscitado señalamientos sobre el estado de las unidades vehiculares, presuntamente en condiciones deficientes, así como la falta de garantías laborales para los conductores. Adicionalmente, se ha cuestionado la omisión de los concesionarios en la renovación de la flota y la capacitación constante de los operadores. Según información recabada, algunas unidades carecen de seguro de viajero y no cumplen con las prestaciones básicas para los empleados, como la afiliación al seguro social.
Usuarios del transporte público han manifestado su descontento, indicando que la prioridad de los concesionarios se centra en la recaudación diaria en lugar de la seguridad y calidad del servicio. La ciudadanía ha expresado su demanda a las autoridades estatales para que mantengan su compromiso con un sistema de transporte digno, seguro y respetuoso con el medio ambiente en Oaxaca. La situación continúa generando debate entre los diferentes actores involucrados, incluyendo transportistas, autoridades y la población en general. El líder de la CROC, Ulises Bravo, al ser preguntado sobre la situación legal de las empresas donde laboran los choferes, dijo desconocer el tema.

