El desfogue controlado de la presa Benito Juárez, situada en Jalapa del Marqués, Oaxaca, ha provocado un incremento en el nivel del río Tehuantepec. Esta situación, combinada con los escurrimientos pluviales recientes, ha motivado a las autoridades de protección civil a instar a los municipios del istmo a reforzar sus medidas preventivas. El objetivo es garantizar la seguridad de la población ante posibles eventualidades menores asociadas al aumento del caudal.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) inició las descargas de la presa hace algunos días como medida de control, dado que el embalse registraba un nivel de almacenamiento del 105% de su capacidad total. Esta acción preventiva busca regular el volumen de agua y mitigar riesgos potenciales derivados de un almacenamiento excesivo, especialmente ante la previsión de nuevas precipitaciones en la región.
La Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos (CEPCyGR) ha emitido un comunicado oficial dirigido a los municipios de Santo Domingo Tehuantepec, San Pedro Huilotepec, San Blas Atempa, y a la colonia Cuauhtémoc perteneciente a San Mateo del Mar. En el comunicado, se solicita la activación inmediata de los protocolos de atención ciudadana, con el fin de asegurar una respuesta eficiente y coordinada ante cualquier eventualidad que pueda surgir.
El aumento gradual en el caudal del río Tehuantepec, producto tanto del desfogue controlado como de las lluvias, requiere un monitoreo constante por parte de las autoridades locales. Se recomienda a los residentes que viven cerca de las riberas del río mantenerse informados a través de los canales oficiales y seguir las indicaciones de protección civil. El seguimiento continuo del nivel del río y la difusión de información precisa son cruciales para prevenir riesgos y salvaguardar la integridad de la población.

