En enero de 2021, el gobierno del estado de Oaxaca inició la construcción de cuatro paradas especiales del corredor poniente del CityBus, una medida que buscaba mejorar la eficiencia y accesibilidad del transporte público urbano. Estas obras beneficiarían a más de 195 mil usuarios del servicio, lo que refleja el creciente interés en desarrollar soluciones para abordar los desafíos del tráfico y las congestiones en la ciudad.
Los oaxaqueños vieron con entusiasmo este proyecto, ya que se sentían cerca de ver una mayor modernización del transporte público y mejoras en la vialidad en zonas difíciles de navegar. Cada una de las cuatro paradas especiales diseñadas para el corredor poniente tendría una longitud de 90 metros, permitiendo albergar simultáneamente tres autobuses de 12 metros, y contarían con cajeros para recarga de tarjetas de prepago, un sistema que se ha implementado exitosamente en otras redes de transporte público.
La decisión de construir estas paradas especiales fue el resultado de un estudio de movilidad realizado en 2019. El informe identificó que los paraderos tradicionales ubicados en la Central de Abasto eran insuficientes para cubrir la demanda de personas usuarias del servicio de transporte público urbano, lo que se estimaba en más de 46 mil al día.
Sin embargo, a pesar de este esfuerzo por mejorar el transporte público, la construcción de estas paradas especiales resultó ser costosa. Con un costo de 43 millones 272 mil 348.46 pesos, los trabajos que comenzaron en enero de 2021 tomaron más de cuatro meses para concluirse, lo que representa una demora significativa.
Desde entonces, el gobierno del estado cambió y las paradas especiales no se han puesto en operación. En su lugar, han sido utilizadas como estacionamientos o áreas de carga y descarga, sin cumplir con sus propósitos originales.
El presidente municipal de Oaxaca de Juárez, Raymundo Chagoya, expresó que los vecinos, comerciantes y usuarios del transporte público han cuestionado la falta de acción sobre estas obras. Ante esto, Chagoya anunció su intención de reunirse con el gobernador Salomón Jara para discutir la mejor manera de abordar este tema.
Según Chagoya, quitar las paradas especiales sería la mejor opción. Este gesto traería beneficios como una mayor fluidez en el tráfico, reducción de paradas frecuentes y una mayor seguridad para los usuarios del transporte público. Además, al retirar estas paradas especiales, se facilitaría coordinar los semáforos, lo que permitiría a los automovilistas avanzar sin interrupciones.
La situación es crítica en zonas como Periférico y Juárez Maza o Periférico y Mier y Terán, donde las paradas especiales han generado más tráfico del existente. La concentración de taxis foráneos en estas áreas complica la vialidad y representa un obstáculo para los automovilistas.
Por lo tanto, la consideración de quitar estas paradas especiales es vista como una medida necesaria para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Al reducir el tráfico y las congestiones, se puede lograr un mejor flujo del tráfico y una mayor accesibilidad para todos los usuarios del transporte público.
La implementación de soluciones innovadoras y efectivas es clave para abordar los desafíos del tráfico en ciudades como Oaxaca. Se necesita una combinación de planes y acciones que prioricen la eficiencia, seguridad y accesibilidad del transporte público.

