El proyecto BinniBus, iniciativa gubernamental para modernizar el transporte público en Oaxaca, se encuentra en controversia debido a objeciones planteadas por las empresas Choferes del Sur y Transportes Urbanos de la Ciudad de Oaxaca (TUSUG). Representantes de ambas organizaciones han manifestado su desacuerdo con la forma en que se está llevando a cabo la implementación del nuevo sistema, alegando imposición y falta de claridad en los términos de participación.
El principal punto de fricción radica en la situación de los permisos de operación de las unidades de transporte. Alejandra Gómez Candiani, presidenta del Consejo de Administración de Choferes del Sur y TUSUG, declaró durante una protesta frente a la Secretaría de Movilidad (Semovi) que aproximadamente 230 vehículos continúan operando con permisos expirados. Según la representante, la Semovi no ha proporcionado un procedimiento definido para la renovación de estos permisos, generando incertidumbre entre los transportistas.
Adicionalmente, Gómez Candiani refutó las afirmaciones del gobernador Salomón Jara respecto a un supuesto acuerdo con los transportistas para el inicio de operaciones del BinniBus. La propuesta presentada, según la empresaria, consistía en integrar a los concesionarios a través de un esquema de outsourcing, en el cual las empresas solo aportarían operadores, eximiendo al gobierno de responsabilidades administrativas y laborales. Los transportistas consideran esta figura como un mecanismo inadecuado que podría comprometer la estabilidad de sus empresas.
La controversia ha derivado en el aplazamiento del inicio de operaciones de las 35 rutas proyectadas para el BinniBus, inicialmente programado para el 9 de septiembre. Las autoridades justificaron el retraso argumentando que las unidades se encuentran en una fase de pruebas, información que no había sido previamente comunicada.
Mientras tanto, usuarios del transporte público han expresado críticas a través de redes sociales en relación con la calidad del servicio prestado actualmente, señalando deficiencias en las condiciones de los vehículos, su antigüedad y el comportamiento de algunos conductores. A pesar de las críticas, las empresas Choferes del Sur y TUSUG aseguran que continuarán operando para evitar afectar a la población que depende de sus servicios.

