Inspecciones federales frenaron más de 2,300 cargamentos agropecuarios con plagas y enfermedades en el tercer trimestre de 2026.
Durante el tercer trimestre de 2026, las labores de vigilancia en el traslado de productos del campo permitieron detener 2 mil 371 cargamentos que transportaban plagas y enfermedades de importancia cuarentenaria. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, por medio del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), dio a conocer que estas intercepciones se lograron tras efectuar 1 millón 430 mil 293 revisiones a mercancías de origen animal y vegetal en una infraestructura compuesta por 259 Puntos de Verificación e Inspección, 163 sitios fijos y 108 rutas móviles en el país.
La información fue presentada en Oaxaca en el marco de la Cuarta Reunión Nacional de Coordinadores Estatales de Movilización Agropecuaria. En dicho encuentro, las autoridades explicaron que estas medidas buscan resguardar la producción interna, evitar contingencias sanitarias que deriven en cierres de mercados internacionales o afectaciones a las familias del campo, y mantener el flujo comercial seguro. Asimismo, se destacó la coordinación con los diferentes órdenes de gobierno y el respaldo operativo brindado por la Guardia Nacional para supervisar el tránsito en carreteras e instalaciones de control.
Uno de los ejes centrales de estas acciones fue el combate al gusano barrenador del ganado. A partir de noviembre de 2024, fecha en que se ubicó el primer caso en Catazajá, Chiapas, los inspectores han examinado a más de 7.5 millones de cabezas en 121 mil cargamentos dentro del sur-sureste. De manera complementaria, durante 2026 se reforzó el cerco de vigilancia en los estados del norte, logrando la inspección de más de 500 mil animales.
Finalmente, el Senasica detalló que avanza en la modernización de sus métodos de supervisión fitozoosanitaria mediante la implementación de dispositivos de geolocalización GPS para envíos de alto riesgo y el desarrollo de escáneres con inteligencia artificial enfocados en identificar miasis en ganado. Esta estrategia contempla también una reestructuración geográfica de los puestos de control para situarlos en vías estratégicas y caminos alternos, evitando que los cargamentos evadan los filtros sanitarios.




